Miré a la cuerda y miré a la viga

Miré a la cuerda y miré a la viga
Tenía listo y todo planificado
tenía ese instante que no se olvida,
tenía la viga y también el cabo
estaba todo y a la medida.
Estaba todo listo y asegurado,
estaba la cofia ya pulida
el café y las roscas tenía comprado
estaba la aurora ya elegida.
Para mi viaje todo estaba ideado
estaba sin pena ni alegría
era una forma para borrar el pasado
guardándome en una tumba fría
Entre gritos ahogados había llorado,
había leído la última letanía,
de ese ron había dado el último bocado
ya la muerte seducía a mi vida.
Como estaba todo ya planificado,
miré a la cuerda y mire a la viga,
no estaba triste ni emocionado,
pero ya me hacía acostado en la tumba fría
Estaban mis pies ya en el peldaño
y escuche una sutil voz que decía:
no lo hagas papá, que yo te amo
mientras miraba la cuerda y miraba la viga.
Me desperté de ese sueño pesado
y aprendí a valorar más la vida
tal vez si tenía eso pensado
se que no es la mejor salida.
Autor: El Príncipe Trovador







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