Sígueme, sígueme

Sígueme, sígueme
Hice una pócima de amor
Con hojitas de congona
Molida con piedra bola
en un frasquito de colonia.
Agregué patitas de culebra
y un poquito de querendona
batidas con azúcar
y tres corazones de mariposa.
Le he enterrado quince días
en un murito de arena
y dos noches en la ventana
para que agarre briza serena.
La pócima está lista
para aplicar en las manos,
saludar a esa personita
que nadie ha conquistado.
El efecto es instantáneo
es un hechizo poderoso
no tarda mucho tiempo
para que caiga en mi reboso.
El Principe Trovador.







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