Cada sábado

Cada sábado
Cada vez que llega la noche el sábado
no puedo dormir temprano,
se me embrutecen los sentidos
de pensar cuantos estarán bailando.
Quiero dormir pero no puedo,
se me ilumina de luces mi cerebro,
se pone de fiesta mi pensamiento
y quiero salir corriendo.
En ocasiones me duermo un instante
y una pesadilla se me recuesta a lado
me dice muy suave vamos Marlon
afuera hay fiesta, cigarros y trago.
Empieza mi cuerpo por si solo
a llenarse de la fuente de bilirrubina,
hasta llegar al punto final
bañado de toda esa energía.
Ya mis ojos miran sólo a la calle,
hay mucha gente transitando
y por un instante paro de pensar
e inconscientemente salgo.
Y apenas llego al gran sitio
la música está a todo volumen
y mis ánimos se ponen más encendidos
con cada trago que consumo.
Me pongo un poco mareado
empiezo a atropellar la soledad
intento olvidar todas la penas
y solo hago bailar y bailar.
Autor El príncipe Trovador







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